martes, 31 de enero de 2012

Cross largo... "la crónica" por Roberto

Por Roberto Espiña.


Hoy tocaba el tan esperado cross largo. Llevaba tiempo esperando que llegara este día. De hecho es uno de los motivos por los que me federé. 200 galgos de toda Galicia y yo, un humilde corredor, en medio de todos ellos.

La mañana enpezaba a las 10 horas cuando Alán y Rojo nos recogían con rumbo a Santiago de Compostela. Llegamos a las 11.30 h. previo paso por peaje (5.50 €) (se lo descontaremos al club...). Una vez en el Monte do Gozo y tras la recogida de dorsales, foto con Lolo Penas al que, por supuesto, le dijimos que se viniera para nuestro club y comentó que está abierto a todo tipo de ofertas.

Calentamiento previo de parejas: mi hermano y Rojo por un lado y yo con Alán por otro. Reunión previa para recogida de mochilas con zapas de clavos y camiseta oficial del club para ir a la camara de llamadas (esta vez sí pidieron el DNI).

Alrededor de las 13:00 h. daba comienzo la carrera. En el cajón de salida (se salía por clubes) estaba entre nosotros el anteriormente nombrado Lolo Penas, ganador al final de la prueba, pues era el único representante de su club y lo invitamos a situarse con nosotros. Comieza el calvario: disparo y primera vuelta mediana... bien... no hay problema... quedan aún 5 largas pero, al empezar la primera larga, me doy cuenta de que lo voy a pasar mal. A Rojo ya ni lo veo y mi hermano va delante mía a unos metros. Detrás viene Alán con una carrera inteligente donde no fuerza el ritmo para aguantar.

Vuelta 2 grande, cada vez voy peor. Tengo calambres en el estómago y me adelanta Furacán, no lo puedo seguir.

Vuelta 3 grande, peor que la anterior. Las piernas van duras, los gemelos se cargan y me planteo retirarme... pero ¡no!, pienso continuar... no he venido aquí para abandonar.

Las vueltas 4 y 5 largas son durísimas ya. Las fuertes subidas del recorido destrozan aún más mis débiles piernas. Me da la sensación de ir despacio (es que iba despacio) y que estoy haciendo el ridículo ante los espectadores.

Ya en la recta final veo a mi hermano en contra-meta, donde me ha sacado 1 minuto al final. Alán llega un poco detrás mía. No hay mal que cien años dure. Se acabó mi primer cross largo. Adios zapas de clavos y nos vamos para el coche mientras planeamos ir a comer pues ya casi eran las 15 h. Mi idea inicial es ir a Área Central y buscar restaurante. Ya allí, por supuesto, el menú era claro: pasta, carne y pescado, mientras comentábamos ya las próximas carreras (qué matados).

Una vez terminado el llantar nos decidimos regresar a nuestra preciosa ciudad en un viaje en el cual Alán condujo realmente tranquilo y, disfrutando, llegamos a Ourense donde, entre abrazos, nos despedimos.

Dar las gracias a Rojo, Alán y Javi porque me lo pasé genial y me divertí muchísimo.

1 comentario:

  1. Gracias, por la naración Roberto, le estoy cogiendo gusto a esto, quizas me anime yo tambien a hacer uno cuando termine mi primer MM.

    ResponderEliminar